Algo que recuerdo especialmente cuando inicié la docencia es la sensación de que nunca había estudiado tanto como estudiante.

La necesidad de explicar algo lleva en su proceso además del entendimiento la elección de la estructura del razonamiento, las imagenes, los ejemplos y los contraejemplos por lo que seguremente una forma de evaluar algo es pedir que alguien lo explique.

Cuando somos docentes creamos nuestros recursos de explicación,  e invariablemente hacemos REMIX con un nuevo propósito, y de acuerdo a lo que estamos proponiendo llegamos en el momento del día de la clase en el que sabemos más al respecto que cualquier otro día previo o posterior, antes de estudiarlo o cuando lo olvidamos. Como dijo Seymour Papert, «la gente construye conocimiento nuevo con particular eficacia cuando están comprometidos con la construcción de productos que son personalmente significativos» (Resnick, 1996).

La idea de esta entrada es la de que siendo docente o estudiante crees y publiques alrededor de lo que vas a compartir en tu clase o aprendes.

Hoy les comparto algo que hice alrededor de la comparación de distribuciones teóricas y empíricas alrededor de una pregunta que le hacen en los inicios del siglo XVII los contemporáneos de Galileo, sobre la tirada de tres dados, ya que en principio son el mismo número de tericas para sumar 9 y para sumar 10, pero sin embargo obtienes más veces el 10 que el 9.

Galileo y la suma cuando tiras 3 dados

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