Escucha, así se titula el nivel 3 de TRAL, momento de captar aquello que llama nuestra atención, sea porque los escuchamos por primera vez, o sea porque antes resultaba invisible.

En esa tesitura lo que recientemente “escucho-leo” se llama “aprendizaje invisible”, y entonces en esta red compleja la atención se dirige a eso que escuchaste, y a esta nueva idea o concepción de la que quieres saber, aparece la pregunta, datos, y se van derivando acciones a partir de las cuales se empieza a develar aquello que te resulta como posible para experimentarlo, entenderlo, explicarlo, aplicarlo y poder tener un juicio propio que lo reconozca como algo valioso y por lo cual se comprometa tu voluntad y compromiso para actuar.
Y todo comienza…… la conexión con otras personas y lugares comienzan para crear la red de conocimiento por la que circulan las ideas y los saberes.
Una búsqueda pronta en Google resulta: Aprendizaje invertido: Asigne lecciones como tarea para el hogar y aproveche el tiempo de clase para el díalogo. Y así en una comprensión inicial parece viable o interesante para que aquello que tradicionalmente se asocia tradicionalmente a una clase expositiva y aburrida, sea una tarea que se lleve a cabo en casa y entonces el alumno concentrado pueda ensimismarse y sin las distracciones del ambiente en el aula pueda interiorizar lo que se asocia al tema del aula. Posteriormente el alumno llegará con las dudas y las inquietudes que permitan generar el diálogo en el aula y que la resolución de los problemas que anteriormente se llevan a casa sean el material con el que se pueda trabajar en compañía y en colaboración.
Dándole vueltas a la idea lo comienzas a comentar, lo hago presencialmente con quien comparto mis experiencias de aula y la idea le parece novedosa y posible, también lo comparto con alguien que inicia en la docencia y que es más joven, y como dice ella “mola”.

Al seguir ramificando la búsqueda y las conexiones aparece el término en inglés flipped classroom y particularmente en un post de Lorenzo García Aretio: Flipped classroom, ¿b-learning o EaD? en el que contrasta si está novedad del aula invertida habría sido ya explorada en los ambientes híbridos semi-presenciales o en la educación a distancia, cuando los contenidos se proporcionaban para después continuar con las preguntas y el diálogo.
En mi opinión la principal diferencia quizás radique en las costumbres de lo que es considerado como parte de las funciones del docente, aún y cuando sea uno mismo el que produzca su recurso didáctico y que haya curado el material cuando uno llega a un aula es una especie de “cita” en la que el espacio y el tiempo está dedicado a la actividad docente.
En un primer intento, grabé un procedimiento de simulación de muestreo para demostrar el teorema de límite central, una de las “ventajas” es que el proceso se realiza sin interrupciones, lo que le da oportunidad de ver aquello que es sistemático y repetitivo, sin embargo también considero que las interrupciones en el proceso permiten ampliar aquello que no es evidente y que se encuentra en calidad de obvio y por lo cual puede no completarse la explicación, las preguntas de otros importan para generar conocimiento de aquéllo que ignoraba como desconocido, la “docta ignorantia”.
Seguir “escuchando” en red es lo que nos permite ampliar el radio en el que se van generando las conversaciones de aquello que se genera entre quienes compartimos intereses y vida.

Continuaré este camino, experimentando diferentes formas de generar contenido que me permitan invertir los momentos en el aula.

 

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