Los objetos de aprendizaje prometían en su momento, poco a poco fueron perdiendo reflectores cuando se les consideró como elementos estáticos, ya que no modifican su comportamiento y no interactúan con los usuarios.

Además los propios usuarios empezaron a producir y a filtrar contenido propio así como a utilizar servicios en los que éste se puede almacenar y publicar, particularmente a raíz de la aparición de la Web 2.0.

El objeto de aprendizaje en un principio fue pensado como “unidades” que podían ser  acomodadas juntas para formar entidades más grandes, utilizando la metáfora del juego de “Legos”, en sus estructuras estos pedazos tienen interfaces universales para ensamblarse como se ve en este vídeo.

Sin embargo entre los objetos de aprendizaje, la forma en la que entre ellos podrían intercambiar información para poder interactuar se volvió compleja, ejemplo de esto sería el hecho de hacerse necesario conocer el nombre del estudiante o de su nivel de preparación para ajustar su comportamiento, sin embargo ahora podría pensarse como un “recurso para aprender” que puedes encontrar en la red.

Como docente puedes producir objetos de aprendizaje, publicarlos y compartirlos como se hace con los libros, y éstos también  pueden ser utilizados para re-mezclar los contenidos y cambiar su propósito original. Es como si la edición de libros de textos ahora estuviera en manos de los docentes, alumnos y particulares en general, la producción didáctica puede ser expuesta y compartida.

La metáfora de los objetos que anteriormente se ensamblaban ahora la podemos trasladar a un ambiente de información digital en el que simplemente existen junto con otros como “cápsulas”, y en los que cada uno conserva su funcionalidad autónoma que les permite estar más o menos conectados para algún objetivo en concreto en algún otro ambiente digital.

Pensando en este empaquetado, secuencial, más o menos interactivo, y que pudiera contener diferentes actividades, recurrí a la aplicación de código abierto “Exe” diseñada para ayudar a los maestros a publicar contenido en la Web sin tener que conocer HTML o XML para crear la siguiente batería de objetos de aprendizaje que utilicé recientemente y que les comparto.

Después de tu ejercicio docente y de la producción de tus recursos didácticos ¿cuántos de ellos has publicado, en dónde encuentras los problemas para no hacerlo, en la edición o en la publicación?

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