La estadística nos ayuda a reconocer como es que, la influencia de las condiciones accesorias y de los errores se compensan para hallar lo típico que nos genera algo de certeza[1] y por ende algo de paz. Sin embargo en las palabras que utiliza en sus técnicas le imprime una sensación de incertidumbre que angustian, entre las expresiones que utiliza su discurso semántico encontramos: simulación, aleatoriedad, riesgo de error, nivel de confianza, margen de error, error típico, error tipo aceptación siendo falso, error tipo rechazo siendo cierto, gravedad del error, potencia de la prueba, nivel de significancia, azar, y todas ellas debidas al carácter propio de la contingencia probabilística.

Manuel Mínguez Vicente, cita en su libro al matemático D. José Echegaray que dice “Al luchar cuerpo a cuerpo con la naturaleza, si cae al fin vencida, cae destrozada también y sólo a pedazos nos entrega su secreto; a pedazos digo, porque pedazos de la verdad y no la verdad entera son los hechos aislados”, por lo que sólo la persistencia de las relaciones entre causa y efecto en el conjunto de circunstancias de espacio, tiempo y extensión podrían probarla pero no así demostrarla. En el año de 1898 nos escribía lo siguiente.

Newton, valiéndose de las leyes de la mecánica y de la gravedad, estableció la causa de dichos hechos, dándole la generalidad, en la extensión, más grande de que ha sido capaz la mente humana. ¿Pero la ley de la gravitación presenta los caracteres de las leyes racionales? No; lo que se dice, lo único que puede decirse es que las cosas pasan como si fuese ciertas, pero no ha perdido ni puede perder su carácter de hipótesis.[2]

Aún y así, el tema dedicado a la prueba de hipótesis, se propone medir las probabilidades de cometer errores en la toma de decisiones,  advirtiendo que todo dependerá de las variables, el contexto y las interpretaciones de los hechos. A veces será preferible cometer un tipo de error que otro, cómo en los dos siguientes casos.

Incertidumbre en el espacio, en el tiempo y en todas las demás circunstancias

Caso 1.

Cuando me arriesgo a subirme a una tirolesa que otros han experimentado en muchas ocasiones y que en los hechos no ha habido accidentes puedo cometer dos errores.

  • Decidir que la tirolesa no es segura cuando si lo es;  error tipo rechazarla siendo cierta.
  • Decidir que la tirolesa es segura cuando no lo es; error tipo no rechazarla siendo falsa.

En este caso es más grave el error tipo rechazarla siendo falsa

 Caso 2.

Una persona víctima de un grave accidente automovilístico que sucedió en circunstancias en las que en los hechos pocos han sobrevivido, es llevada al hospital pensando que puede estar viva.

  • El médico de urgencias decide que la víctima está muerta cuando aún está viva.  error tipo rechazarla siendo cierta.
  • El médico de urgencias decide que está viva cuando ha muerto. error tipo no rechazarla siendo falsa.

En este caso es más grave el error tipo rechazarla siendo cierta.

 A los hechos contingentes de la estadística, le tendremos que agregar los hechos contingentes de la explicación del docente y los hechos contingentes de la comprensión de cada uno de los alumnos, la hipótesis que habría que demostrar es que todos comprendieron en al menos un 75%, con el riesgo de rechazarla siendo cierta y que se quedaran a rehacer el curso o no rechazarla siendo falsa y cometer el error de creer que podrán probar ciertas hipótesis con ciertos riesgos de error en un futuro posible.

¿Cuál error será el más grave?


[1] Vicente, M.M. Tratado de Estadística. Imprenta y Librería del Diario. 1ª.Ed. 1898. Córdoba, España. p.18

[2] Ídem. p.19

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