En algún momento leí que la química estaba llena de reglas y de excepciones, y aún así confiando en sus regularidades, se crean las reglas de nomenclatura, reglas de precipitación, reglas de los estados de oxidación, reglas de los ocho electrones o del octeto,  etc..

Entre ellas el Carbono aparece como un compuesto que tiene 4 electrones, lo que significa que igual puede donarlos y trabajar con valencia de +4 o bien recibir otros cuatro para trabajar con valencia de -4. Se le ubica como elemento que forma enlaces covalentes en  múltiples estructuras desde el grafito hasta el diamante, pero aún así después de romper reglas a diestra y siniestra también cambia su valencia de donador o receptor de protones según de con quien esté en cercanía.

Me surge un gran desconcierto al balancear la ecuación de la oxidación del etanol con permanganato, en una reacción en dónde está el Manganeso que se reduce y que necesariamente el que se oxida es el segundo Carbono, pero de cuál a cuál valencia.

CH3CH2OH + MnO4 —–> CH3COO + MnO2(s).

Resultando que presenta las siguientes valencias

valenciaCorgánico

Esta particularidad del Carbono, seguramente le da toda la potencialidad para crear toda una especialidad de la Química, la Orgánica o bien conocida también como Química del Carbono, no me queda más que ponerme de pie, saludar y presentar mis respetos a este elemento tan particularmente especial, que toma y da según sea la necesidad de cada circunstancia.

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